Sobre mí

Iniciando el camino

Los de mi generación, (al menos donde yo nací), teníamos dos vías para afrontar nuestro desarrollo profesional: la universidad o la empresa, yo aposté por la segunda.
Empecé muy pronto a trabajar y a los 19 años ya estaba asumiendo importantes responsabilidades en JUGUETES MIRA. Allí asumí importantes responsabilidades en el área económica financiera, aprendí contabilidad práctica, entendí para siempre la importancia del control de gestión y me formé con IBM a programar en RPGII nuestro Sistema 36. Pero emprender estaba en mis genes y fascinado por lo que había aprendido en 1984 monté mi primera empresa con un socio, en la que pocos años después ya teníamos 15 personas en plantilla.

Todo iba muy rápido, en muy poco tiempo pasamos de la pequeña tienda de Ibi (Alicante) en la que vendíamos “microinformática” los novedosos ZX SPECTRUM y AMSTRAD a particulares, a un local en Alicante dando un salto cualitativo muy importante al incorporarnos al recién nacido canal de distribución de la alemana NIXDORF con lo que nuestros clientes pasaban a ser empresas.

Empieza el baile

Ningún sector como el de la tecnología para entender lo que significa vivir en el cambio continuo dentro de lo que ahora se denomina entorno VUCA (Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo), el cumplimiento de la Ley de Moore tuvo (y lo seguirá teniendo) un enorme impacto también en el cambio de los modelos de negocio de las empresas del sector IT.

Los años 80 vimos como las caídas de los márgenes en el hardware provocaron la desaparición de muchas empresas mientras que la irrupción de la informática personal en las PYMES abría nuevos mercados para productos software, sin embargo la atomización de las empresas que no lograban alcanzar un tamaño crítico y el ciclo de vida muy corto de los productos provocaron que para sobrevivir había que evolucionar desarrollando una nueva propuesta de valor en un mercado de servicios que se desarrolló en los años 90 en los que creció la demanda de ordenadores y programas pero sin conocer realmente como explotar su verdadero potencial.

El siguiente paso lógico se dio cuando las empresas empezaron a plantearse la relación coste / beneficio, alguien empezó a cuestionar por qué se asumían unos nuevos costes fijos y unos precios de hora altos de dudosa rentabilidad y empezamos a hablar de soluciones basadas en el conocimiento lo cual implicaba especialización, entonces se hablaba mucho de software vertical.

No sé si por suerte o por intuición en toda mi trayectoria profesional durante esos años supe ver cuáles eran las tendencias que iban a condicionar los cambios y no sin sufrimiento, pagando un precio alto en ocasiones, fui tomando las decisiones adecuadas para mantener la empresa a flote.

Cuando llegó la gran crisis de 1993 al haber desarrollado un gran prestigio dentro del sector de las oficinas de farmacia, un importante grupo industrial ya desaparecido que cotizaba en bolsa compró nuestro activo y durante casi dos años trabajé en Madrid para ellos como Director de Operaciones hasta que volví a emprender con la empresa NESDI que todavía existe y en el 2000 lancé el proyecto BMC del que me siento muy orgulloso, apostamos por dedicarnos en exclusiva a distribuir el software y los contenidos de TELEMATEL y fue un verdadero éxito , crecimos fuertemente, y conseguimos clientes en amplias zonas de España (Levante, Andalucía, Baleares, Madrid).

Desarrollamos toda una metodología comercial, de implantación y de soporte y todavía hoy una parte del equipo está trabajando con ella dentro de la estructura del fabricante o de su empresa filial Telematel Proyectos.

“Y de repente, inmerso en el apasionante proceso del autoconocimiento, encontré mi propósito y eso me dio la fuerza para reinventarme de nuevo.”

Martínez Antolí Interim Management

A pesar de que transcurrió en los peores años de la llamada crisis del 2008, mi etapa como directivo en Telematel (2011-2017) fue muy enriquecedora. Aunque podíamos contar con un fuerte respaldo financiero no lo llegamos a necesitar, construimos un equipo de entusiastas que aportamos ilusión, creatividad y pasión y con esos ingredientes principales abordamos proyectos tan complicados como apasionantes con los que llegamos a cambiar la cultura de la compañía.

De acuerdo con el consejo de administración, el director general definió tres grandes líneas estratégicas: nueva propuesta de valor de contenidos en cloud, internacionalización y cambio del modelo de negocio. Yo trabajé sobre todo en esta línea revisando la estrategia Go To Market de la empresa, realizando una clara apuesta por la innovación en colaboración con otros fabricantes como Qlik para crear Telematel Analytics y lanzando la nueva línea de negocio de consultoría Telematel Expertise para poner al cliente en el centro de la organización con el desarrollo del proyecto SMC, con todo eso, en solo tres años conseguimos volver a la senda de los beneficios y lo que es más importante, conseguimos prácticamente refundar la compañía desde un modelo fabril muy “product centric”  a un modelo de servicios mucho más ágil y mucho más “customer centric” con lo cual podía abordar con mucha más seguridad los nuevos retos que el futuro nos iba a deparar.

Hechos “los deberes” en España, la empresa me ofreció la oportunidad de colaborar en el proyecto de internacionalización y no lo dudé ni un instante. Irme a vivir y a trabajar a México fue un verdadero regalo que me permitió hacer realidad un sueño y que me ofreció una nueva perspectiva de lo realmente significan conceptos que había estudiado en los masters como globalización, mundialización, etc. Guardo un grato recuerdo de esa etapa de la que conservo relaciones y amistades que me acompañarán mientras viva pero también supuso la culminación de una etapa.

Nunca tuve reparos en salir de lo que llaman la “zona de confort”, para mí emprender es sinónimo de vivir, y en ese momento sentía que dentro de mí estaba naciendo un propósito, así que decidí volver porque quería volver a ponerme a prueba y recuperar mi libertad. Estaba seguro que podía aportar valor a empresas y empresarios compartiendo con ellos mis conocimientos y experiencia, sabía QUÉ quería hacer y PARA QUÉ y al conocer el modelo del Interim Management supe COMÓ hacerlo, así llegué donde estoy hoy.